Una Fórmula Sencilla Para El 2013

año nuevo

Estudia todo lo que no ha salido bien durante el 2012 y saca tus conclusiones.

Analiza todo lo que has conseguido y quédate con las razones que lo explican.

Piensa en tus nuevos proyectos y vuelca todo este aprendizaje.

Después, arráncalos.

¡Feliz 2013!

Salvador Figueros

Foto: The Wandering Angel / flickr

 

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18 Maneras Distintas De Mejorar Tu Comunicación

skoda

Ahí van:

1.- Conocer mejor a mi mercado

2.- Utilizar mensajes sencillos

3.- Hablar el mismo lenguaje que mis clientes

4.- Trabajar más mi creatividad

5.- Utilizar medios diferentes

6.- Invitar a la acción

7.- Crear un estilo consistente

8.- Seguir menos a los demás

9.- Escapar de la norma

10.- Entender que el fin de toda comunicación es la venta

11.- Evitar las multitudes

12.- No querer estar en todos los sitios

13.- Apropiarse de algo (medio, soporte, día, sección,…)

14.- Vender mi diferencia

15.- Medir mejor los resultados de mi comunicación

16.- Buscar nuevos puntos de contacto

17.- Pensar menos en el espacio publicitario

18.- Pensar más en la atención de mi cliente

 

Salvador Figueros

Foto: Hugo90 / flickr

 

Tu Imagen Cuenta… Mucho

calzados tiburón

Las cosas no pasan por casualidad. Quizá, la casualidad tiene algún papel, pero las cosas pasan porque tienen que pasar. No puede ser de otra manera.

Vas por la calle y ves un cartel como el de la fotografía anunciando algo. Da lo mismo lo que sea. Una zapatería, un supermercado, un… ¿Qué más da?

Mucho más que un cartel

Un cartel así te sorprende. Te sorprende porque el nombre no encaja. Porque el dibujo no encaja. Porque los colores no encajan. Te sorprende porque nada encaja. Te sorprende porque no suena a profesional.

Las calles están llenas de este tipo de carteles. Los hay por todas partes. Con todos los nombres imaginables. Con todos los colores imaginables.

El problema no son los carteles. No son los logotipos imposibles. El problema son los negocios que hay detrás de cada uno de esos carteles.

La regla

La regla no suele fallar. Un logotipo poco profesional esconde un negocio poco profesional. ¿Por qué? Porque sí. Porque un negocio es un todo. Cuando alguna de sus piezas falla el negocio no funciona correctamente. Cuando algún elemento fundamental no está a la altura, el negocio fracasa.

Tu imagen es un elemento fundamental. Si no lo sabes, tienes que saberlo. Si no lo recuerdas, tienes que recordarlo.

Tu imagen marca el primer contacto con tu mercado. Forma la impresión de tu negocio en la mente de tus clientes. Si la impresión no es buena, tu negocio no funciona. No es muy complicado, pero cuando lo olvidas acaba con tu negocio.

La regla inversa

Afortunadamente, a la inversa también funciona. Las buenas impresiones dejan poso. Las buenas impresiones ayudan a que tu proyecto coja inercia y avance.

zappos logo

Es así. Ves un buen nombre, un buen logotipo, un… y la maquinaria se pone en marcha. La percepción es positiva y lo contagia todo. Tiene que ser así. Las cosas bien hechas despiertan este tipo de reflexiones.

Al fin y al cabo, si te has esforzado en buscar un gran nombre y crear un gran logotipo, ¿por qué debería ser distinto el resto? ¿Por qué no vas a tener un gran producto? Seguro que lo tienes. Tan bueno como el logotipo. Por lo menos, en la misma línea.

Las cosas no pasan por casualidad. Las cosas pasan porque tienen que pasar y si quieres que pasen según tus planes tienes que preocuparte por todo al mismo nivel. También por tu imagen.

Salvador Figueros

Foto: magnifynet / flickr

 

¿Fácil Y Bueno?

fácil

Hay muchos que piensan que las cosas no son fáciles. Seguramente, tienen razón. Las cosas no son tan fáciles como a muchos les gustaría.

De todas formas, creo que la reflexión no es si las cosas son fáciles o no. La reflexión es si es bueno o malo que las cosas sean fáciles.

La idea es sencilla. Cuando las cosas son fáciles, son fáciles para todos. Tiene su punto de gracia. Pero si todos pueden hacerlo, no tiene su punto de rentabilidad.

Es rentable lo que hacen unos cuantos. Cuantos más lo hacen, menos rentable es. La ecuación es sencilla. A más gente, compañías,… haciendo algo, menos rentabilidad. Así de simple.

Fácil es sinónimo de cómodo y la comodidad no es sinónimo de rentabilidad. ¿Fácil? Sí, puede ser, pero no para los negocios.

Salvador Figueros

Foto: FireChickenTA99 / flickr

¿Desear o Ser Deseado?

ser deseado

Son dos formas del mismo verbo, pero no funcionan de la misma manera. “Desear” actúa de ti hacia los demás. “Deseado” funciona de los demás hacia ti.

Al final es un tema de dirección. El sentido de la misma marca el nivel de los resultados.

Desear

Es un verbo que está directamente relacionado con los negocios. Los emprendedores desean cosas. Muchas, pero, fundamentalmente, desean clientes. Entonces, despliegan sus estrategias.

Estrategias de todo tipo: llamar, visitar, mandar correos, enviar cartas,… Cualquier cosa que les pueda poner en contacto con sus clientes. Todo vale si al final impactan sobre la diana.

Es un movimiento invasivo que funciona por eliminación. Más contactos, mismo nivel de conversión, mejores resultados.

Ser Deseado

Es la otra cara de la moneda. Todo pasa por desear algo, pero el enfoque es distinto. De hecho, el enfoque es al revés.

La idea no es contactar. La idea es que te contacten. ¿Cómo? Convirtiéndote en contactable. Es una palabra rara, pero está llena de contenido.

Convirtiendo a tus productos o servicios en algo buscado o anhelado por tus clientes. En algo que se persigue.

No es fácil

No, no es algo que puedas hacer rápidamente. No es algo que pasa de la noche a la mañana. Lleva su tiempo, pero los resultados son increíbles.

Tienes que comunicar. Tienes que enseñar. Tienes que mostrar. La prioridad es la información a tus clientes. Información de calidad. La que les permite tomar decisiones.

La prioridad es la información y el objetivo es la autoridad. Es una buena combinación. Es una combinación que te diferencia de los demás. Es una combinación que te hace pasar de desear a ser deseado.

Salvador Figueros

Foto. Andrew.Beebe / flickr

 

Elfos Bailarines

elfos

Seguro que ya has empezado a recibir un montón de christmas. Es tiempo de felicitaciones navideñas. Es momento de acordarse de la gente.

Ahora es fácil, la tecnología ha llegado hace tiempo a la navidad. Un par de renos simpáticos o un Papá Noel gordo o cualquier otra cosa. Localizas el motivo de tu felicitación, le das a una tecla y llenas de elfos bailarines los buzones de correo de medio mundo.

Es cómodo. También puede ser divertido, pero no es efectivo. ¿Por qué? Porque es demasiado fácil.

Las cosas significan lo que significan por lo que son por delante y por lo que son por detrás. Los elfos bailarines son simpáticos por delante. Perfecto. Ya tienes la mitad de la ecuación. Pero son fáciles por detrás. Te falla la otra parte.

No hay demasiado misterio. La consideración es una relación directa del esfuerzo. Cuando el esfuerzo es limitado, la consideración también lo es, aunque los elfos te arranquen una sonrisa.

Salvador Figueros

Foto: jelene / flickr

 

Billar y Management

billar

Hay un truco de billar que resulta especialmente divertido. Se colocan las tres bolas en uno de los extremos cortos de la mesa: una bola blanca en una esquina, la bola roja en la otra esquina y la blanca restante junto a la roja y en la misma recta que su pareja.

Con las bolas colocadas, se hace el truco. El que realiza la operación lanza su mano contra la bola blanca que está pegada a la bola roja y la primera sale despedida hacia atrás e impacta contra la otra bola blanca. ¡Carambola!

Aparentemente, es sencillo. Lo único que ha hecho es golpear la bola blanca y ésta sale corriendo en sentido contrario para completar la carambola.

Vamos allá

Ahora llega tu turno. “¡Adelante es fácil! Lo único que tienes que hacer es repetir el movimiento y conseguir la carambola. Has visto cómo lo he hecho. Sólo tienes que hacer lo mismo”.

Te colocas en posición, miras las bolas y golpeas con tu mano derecha a la bola blanca pegada a la roja.

¿Entonces…? Entonces nada. No pasa nada. La bola blanca no se mueve de su posición. Bueno… no es correcto del todo. Se mueve hacia adelante. En el mismo sentido del golpeo. Gira sobre su eje y se pega una y otra vez contra la bola roja junto a la que estaba.

Segundo intento

Parece que el tema no funciona. Aparentemente, has repetido el mismo gesto. Lo has hecho todo igual, pero el resultado no es el mismo.

Piensas por un momento. A lo mejor el golpeo no ha sido suficientemente limpio o le ha faltado fuerza o… cualquier otra cosa. Allá vas otra vez. Mucho más decidido que la primera. Sacas la mano con mucha más rapidez y…

Nada. Otra vez nada. La bola blanca sigue girando sobre su propio eje en la misma dirección que el movimiento de tu brazo.

Una más

Toca cambiar. Parece que si sigues haciendo lo mismo no vas a conseguir resultados. Es momento de intentar algo diferente. De probar algo nuevo.

Hasta ahora, tu movimiento era de liftado de derecha a izquierda sobre la bola. Tiene sentido que, si peinas la bola de esta manera, ésta salga con el mismo efecto hacia adelante en lugar de ir hacia atrás.

Te iluminas. Lo ves todo claro. Si liftando la bola de derecha a izquierda no funciona, quizá hay que intentar cortarla con un movimiento de arriba abajo para intentar que ésta retroceda. El razonamiento puede tener algo de lógica, pero suena raro. ¿Por qué? Porque ese movimiento tiene poco que ver con el movimiento que te han enseñado. Da igual, el razonamiento se aguanta. Sólo hay que probarlo.

Y lo pruebas y… no pasa nada. Bueno, sí pasa. Pasa que la bola retrocede unos centímetros de forma bastante torpe y no consigue su objetivo. Último intento fallido.

¿Dónde está el error?

El error no está en tu primer movimiento. De hecho, es similar al que te acaban de mostrar. Movimiento de derecha a izquierda con efecto de liftado.

El error no está ahí. El error está en la bola sobre la que actúas. El efecto óptico te hace pensar que la bola que golpea la mano es la bola blanca, pero no es así. La bola que golpeas es la roja. Ésta rebota (movimiento que no se percibe) sobre la banda elástica de la mesa de billar e impulsa la bola blanca hasta la tercera bola completando la carambola.

Toda la acción discurre muy rápido. Todo parece que es de una determinada manera y al final es de otra.

Las apariencias

Este tipo de juegos son así. De hecho, todos los juegos de magia se basan en la misma premisa: fijar la atención en un punto  A cuando realmente las cosas pasan en un punto B.

Estos juegos son divertidos. Fundamentalmente cuando se hacen en un entorno controlado. Pero tienen mucha menos gracias cuando afectan directamente a tu entorno profesional, de negocio, de…

La tendencia siempre es la misma. Poner el foco en algo, en lo más aparente y, a partir de ahí, actuar. Actuar siempre sobre el foco. Una y otra vez. Una y otra vez. Si no da resultados, no se cambia el foco, se cambia la forma de actuar. No está mal, pero es incompleto cuando el foco no es el correcto.

Las cosas no son lo que son. Las cosas son lo que parecen. Pero tienes que actuar sobre lo que son para cambiar lo que parecen. No es difícil, pero hay que saberlo.

Salvador Figueros

Foto: Conanil / flickr