¿Sufres Capitanitis En Tu Empresa?

El 13 de enero de 1982, el vuelo 90 de la línea aérea Air Florida esperaba en el Aeropuerto Nacional de Washington en Arlington.

Tenía que haber realizado una parada corta y haber reanudado su vuelo de vuelta a Fort Lauderdale. Los planes cambiaron a causa de una nevada.

El aeropuerto se cerró y el avión permaneció parado hasta que el aeropuerto se abrió de nuevo al tráfico aéreo.

Cuando esperaban para entrar en pista de despegue, el copiloto le comentó al capitán que sería una buena idea revisar las alas. Una nueva revisión para confirmar que no quedaba rastro de hielo.

El capitán desestimó la idea. Ya les habían quitado el hielo unos minutos antes y, ahora, estaban a punto de iniciar el despegue. No tenían tiempo que perder. El copiloto aceptó la respuesta.

El vuelo 90 entró en pista. Aceleró sus motores y despegó. El Boeing sólo pudo alcanzar unos cuantos metros de altura. Treinta segundos más tarde se estrellaba contra el puente de la calle 14 sobre el río Potomac. 77 personas murieron en el accidente.

Capitanitis

Es el efecto que se produce cuando la tripulación no cuestiona las decisiones del capitán. Éste da una orden y la tripulación la ejecuta. No se discute si la orden es correcta o no, simplemente se acepta.

Es un efecto típico de las líneas aéreas o de cualquier otro entorno donde hay una relación de jerarquía y experiencia.

La Capitanitis fue una de las causas del accidente del vuelo 90 de Air Florida y se ha detectado su presencia en otros desastres aéreos.

Mucho más que un problema de aviones

Es fácil encontrar ejemplos de Capitanitis por todas partes. Sólo tienes que mirar a tu alrededor. A lo mejor, sólo tienes que mirar en tu compañía para encontrar un gran ejemplo.

La jerarquía y la experiencia pueden ser una combinación explosiva cuando anula el juicio de los demás. Puede ser tan poderosa que convence a las personas de cosas increíbles. Les hace hacer lo que nunca harían. Simplemente, porque lo dice alguien con más autoridad o más experiencia.

¿Cuál es el remedio?

¿Identificarla? Es difícil. Es difícil reconocer si hay Capitanitis o si tu gente acepta y pone en funcionamiento las decisiones porque las comparten plenamente.

Si esperas identificar la situación para tomar alguna medida, tendrás problemas. Puedes actuar demasiado tarde. Puedes estrellar tu compañía.

Lo mejor es prevenir. Tiene sentido. Adelantarse a la situación. Poner los mecanismos para que no se produzca.

No es demasiado complicado. Sólo es una cuestión de voluntad. Reconocer que la experiencia y la jerarquía a veces fallan. Que a veces se necesita algo más. Que está bien que alguien nos diga qué le parece una decisión importante.

¿El remedio? Pide opinión. Institucionaliza la opinión sobre los temas trascendentales. No aceptes el silencio. Es cómodo, pero no es rentable.

Salvador Figueros

Foto: adpowers / flickr

Anuncios

Cómo Captar Clientes De Una Manera Sorprendente

cómo captar clientes

¿Cómo captar clientes? Ésa es la pregunta. Los clientes son el punto de partida. Ahí es donde empieza el negocio. Tu producto es fantástico, tu servicio tiene un nivel increíble, tu… ¿Tienes clientes? ¿No? No tienes negocio.

Es así. Los clientes son la esencia. Es la razón por la que has montado tu negocio. Sí, los productos son importantes, pero los clientes son el negocio

Cómo captar clientes según Duchesne

Duchesne fue un dentista francés del siglo XIX (historia vía “El Dentista del siglo XXI“). Antes de empezar a sacar dientes, hizo un poco de todo. Prestidigitador, fisonomista, ventrílocuo, saltimbanqui, charlatán,…

Poco a poco se va aficionando a la medicina. Estudia en Montpellier e inicia su práctica como oculista. El trabajo no le llena demasiado y empieza a interesarse por el mundo de los dentistas. Al final, se convierte en uno de los especialistas más conocidos de Francia.

Para captar clientes hay que ir a por ellos

Duchesne se hizo famoso por la fórmula que utilizaba para captar clientes.

Los dentistas tradicionales trabajaban en sus gabinetes. A solas. Se hacían con una clientela más o menos fiel. Si el dentista era bueno, se corría la voz y poco a poco iban llegando más. Era un  proceso lento, pero daba sus frutos.

Duchesne era distinto. No tenía nada que ver con sus colegas. Su estrategia se situaba en el otro extremo.

Se subía en su carroza, se colocaba sus mejores galas y se dirigía a las plazas más populares de París.

Duchesne no esperaba a que los clientes fuesen a su gabinete. Sacaba su gabinete a la calle e iba a buscarlos.

Hay dos fórmulas para captar clientes. Puedes esperar o puedes ir a por ellos. Son dos fórmulas distintas y tienen resultados muy diferentes. La segunda arrasa. No hay más comentario.

Para captar clientes hay que hacer algo distinto

… o no. También puedes hacer lo que hacen los demás. Entonces, debes esperar los resultados que tienen los demás. No está mal, pero no es sorprendente.

Duchesne detenía su carroza en los sitios más populares de París. Desde allí, desde lo más alto de su carroza, llamaba la atención de la gente. Realizaba trucos de mago, hacía malabarismo con cuchillos, lanzaba…

Utilizaba todo su conocimiento para resultar atractivo y captar la atención de todos los que andaban por allí. Lo conseguía. Primer objetivo logrado.

La diferencia vende. Es así. Cuando eres distinto sobresales. Cuando promocionas tu producto de una manera diferente, resultas atractivo. Cuando haces lo que no hacen los demás, no tienes competencia.

Para captar clientes hay que invertir

Todos se agolpaban alrededor de su carroza. Los trucos eran atractivos y enseguida contaba con un montón de admiradores. Ahora había que dar un paso más. Ahora tenía que conseguir su primer cliente del día.

Duchesne ofrecía unas monedas al primer valiente. A aquél que quisiera ser su primer cliente del día. Una inversión controlada para poder demostrar de lo que era capaz.

Siempre había alguien dispuesto. Alguien que, por unas monedas, le ayudaba a promocionar su producto. A mostrar a todos sus cualidades de dentista.

La promoción es una parte importante de cualquier negocio. Sin promoción no hay ventas. Bueno… hay muchas menos. Tienes que promocionar tu producto. Tienes que invertir en fórmulas que te ayuden a contarle al mundo de lo que eres capaz. Tienes que hacerlo con inteligencia, pero tienes que hacerlo.

Puedes captar clientes como te parezca más oportuno. También puedes hacerlo como lo hacía Duchesne. A mi me gusta la segunda fórmula. Es la mejor manera para captar más clientes de los que puedas manejar.

Salvador Figueros

Foto: Government & Heritage Library, State Library of NC / flickr

El ROI No Vale Nada

Demasiado es una palabra de moda. Hay demasiado de todo. Demasiados productos. Demasiados servicios. Demasiada gente ofreciendo demasiadas cosas. Demasiado.

Vender tu producto o servicio es difícil. Venderlo cuando hay demasiado es mucho más difícil. Ésa es la regla. Más competencia, más dificultad. Es sencilla, pero es incómoda.

Entonces, toca competir. Hacerlo mejor que los demás.

El ROI

Has oído algo de “El ROI”. Retorno sobre la inversión. Es algo así como el rendimiento que conseguirá tu cliente si compra tu producto o servicio.

Es una expresión tentadora. ROI. Hay un montón de empresas que la están utilizando. “Nuestro producto tiene un ROI inigualable… No necesitarás mucho tiempo para comprobar el ROI de… Nos hemos centrado en el ROI del servicio para maximizar…” Las versiones son interminables.

No vale nada

Es un concepto de moda. Cuando algo está de moda, se utiliza. A veces, se utiliza más de lo necesario.

Puedes utilizarlo. ¿Por qué no? Pero no te va a servir de mucho. Cuando las cosas se utilizan demasiado pierden su significado. Se convierten en coletillas. Son simpáticas pero no dan negocio.

El ROI no vale nada. No vale nada hablar de conceptos raros. No vale nada decir que los resultados serán fantásticos. No vale nada nada de lo que digas si no es concreto y adquieres un compromiso.

Pon tu dinero donde pones tus palabras

Así funcionan las cosas. Las palabras son palabras. Los compromisos no. Todos pueden hablar de ROI. Si lo haces, no te vas a diferenciar. Si eres capaz de cuantificarlo, mejoras algo, pero tampoco eres diferente. Si lo garantizas, el juego es distinto. Si lo garantizas, te quedas solo.

Pon tu dinero donde pones tus palabras. Compromete tus resultados. Garantiza lo que tu producto o servicio es capaz de aportar a tus clientes. ¿Por qué no? Tienes un buen producto. ¿No lo tienes? Olvídate de él y busca hasta que encuentres uno que puedas garantizar.

Cuando comprometes tus resultados, te quedas solo. Cuando lo haces, no hay competencia. ¿No es ése el mejor escenario?

El ROI es sólo una palabra y las palabras valen poco. Los compromisos están por encima de las palabras.  Los compromisos son el auténtico ROI.

Salvador Figueros

Foto: cambodia4kidsorg / flickr

El Efecto Televisión

Las productoras de televisión lo saben. Cuando arrancan una serie, tienen que organizar muchas cosas. Tienen que coordinar muchas cosas.

Al principio, todo es mucho más difícil. La serie es nueva. El equipo también. Hay que empezar desde cero y producir un programa nuevo. No es fácil arrancar la maquinaria. Hay que empezar a moverla poco a poco. Así hasta llegar a la velocidad de crucero.

Los resultados no son los mejores. El inicio siempre es más duro. No es alarmante. Tiene que ser así. Cuando empiezas algo, hay que rodarlo hasta que consigues lo que quieres.

Una solución inteligente

¿Qué hacen las productoras? Algo inteligente. Graban primero capítulos que saldrán más tarde. El capítulo tres o el cuatro o algo así.

¿Por qué? Porque el primer capítulo es demasiado importante. El primer capítulo es el que te ayuda a arrancar. El que marca la tendencia de la serie. No se la pueden jugar. El primer capítulo tiene que ser perfecto.

Las productoras lo saben y no arriesgan. Primero graban otros capítulos. Cuando llevan suficiente rodaje, cuando todas las piezas encajan, entonces… graban el primero. Yo le llamo “Efecto Televisión”.

Primero hay que arrancar

La idea es interesante. No se para nada. No se retrasa nada. Arrancas cuanto antes, pero lo haces con sentido.

Aquí no funciona la parálisis por análisis. Sólo funciona lo que se lanza. Hasta ese momento no pasa nada. Bueno… no pasa nada interesante. Después, a correr, a hacer las cosas bien y a rodarse.

¡Cuidado con las cosas importantes!

El rodaje es fundamental para las productoras de televisión y para tu negocio. No necesitas un producto perfecto para arrancar, pero necesitas saber que no es perfecto.

El razonamiento es sencillo, pero tiene muchas implicaciones. Sabes que no es perfecto. Sabes que no estás rodado. ¡Adelante! Empieza a rodar. Hazlo como las productoras. Primero trabaja temas que puedas manejar. Clientes que puedas gestionar. Tareas que puedas…

Cuando te sientas seguro, ya puedes atreverte con los más grandes. Cuando hayas acumulado suficiente experiencia, es el momento de enfrentarte a temas, clientes, tareas,… de mayor nivel. Ahora, estás preparado. Éste es tu primer capítulo. El más importante.

Salvador Figueros

Foto: ellenm1 / flickr

¿Por Qué Fallan Los Sistemas De Ventas?

De niño, me gustaban las casetas de tiro. Eran la atracción más divertida de las ferias. Te daban un fusil. Te decían donde apuntar. Lo demás dependía de ti. De tu puntería para conseguir el premio.

En cierta ocasión, estaba disparando. Lo hice bien. El monigote que estaba sobre el palillo cayó fulminado.

¡Buen disparo, chaval! Sí, había sido bueno. Había acertado de lleno. ¡Buen disparo, pero… no hay regalo!

¿Por qué? ¡Le he dado! Sí, le has dado al monigote. Al monigote de… al lado. Al monigote de otro. Los tuyos llegan hasta aquí. A partir de ahí, no son tuyos. Ésa es la historia.

Los Sistemas de Ventas

Tengo la sensación de que los sistemas de ventas fallan porque empiezan en las ventas. Suena raro, pero es así.

Objetivos, planificación, cartera de clientes, cuadro de visitas,… Hay un montón de elementos. Todos entran en juego cuando hablamos de las ventas. Si quieres ser ortodoxo, tienes que manejarlos. Tienes que tener un plan. Un plan que empieza en las ventas.

Eso es lo que dice la ortodoxia. Piensa el plan. Define el plan. Trabaja el plan. Si lo haces, los resultados llegan.

Puede ser… o puede que no. Creo que hay que empezar un poco antes. Creo que hay que anticiparse a la venta.

Empezar en un lugar diferente

Es demasiado tentador no hacerlo. Si puedes, disparas. Luego, si eso… preguntas. Cuando empiezas por las ventas, estás actuando así. Disparando. Hay pocas preguntas.

Seguro que es divertido, pero no tiene porqué funcionar. Disparar es parte del juego, pero no es el juego.

La clave son las preguntas. Nos preguntamos poco. No hay que buscar grandes preguntas. Son las de siempre, pero hay que contestarlas bien.

“Quién es mi cliente” es una gran pregunta. Hay que hacérsela más veces. ¿Por qué? Porque los clientes cambian. Se mueven.

Cuando no te preguntas lo suficiente, no sabes dónde están. Disparas por inercia. Puedes acertar. Ocurre en ocasiones. Puedes acertar pero el regalo no es tuyo.

Salvador Figueros

Foto: aroid / flickr

¿Cómo Tienes que Medir tu Negocio para Mejorar?

medir tu negocio para mejorar

Medir es parte del juego. Cuando gestionas un negocio tienes que medir. Las cosas son así.

Quizá no es demasiado divertido. Seguramente hay cosas mucho más atractivas por hacer. Puede, pero da lo mismo. Tienes que seguir midiendo. ¿Por qué? Porque medir es importante.

Al final, tienes que saber dónde estás. No valen las intuiciones. Las intuiciones sirven para otro tipo de cosas. Cuando te juegas el dinero, es mejor que midas. Que sepas si vas por buen camino.

Se puede hacer mejor

En este sentido, mejor es sinónimo de menos. Está bien. Medimos. No nos divierte, pero hay que hacerlo. Entonces llenamos todo de números. ¿Por qué? Porque la cantidad nos da seguridad.

Sí, es un mecanismo mental. Más de algo nos tranquiliza. Especialmente en temas importantes. MÁS nos da tranquilidad, pero no funciona. Al final, tenemos demasiados puntos de referencia. Demasiados sitios donde mirar.

Hacerlo mejor significa quitar cosas. Eliminar. Siempre da un poco de miedo. Todo es empezar. Todo es eliminar los primeros conceptos. Luego no pasa nada. Está bien. Puedes seguir eliminando.

¿Qué quieres medir o qué hay que medir?

Es una buena pregunta. Tiene mucho que ver con “menos es mejor”. “Qué quieres medir” es un deseo. Los deseos son abstractos. No tienen demasiadas restricciones. Son deseos. Caben demasiadas cosas.

“Qué hay que medir” es distinto. Juega en el mundo real, donde las cosas tienen límites. “Qué hay que medir” tiene menos glamour, pero te puede ayudar más.

Mide lo que hay que medir. El resto déjalo para otro momento. Quizá, para otros recursos.

Adapta lo que mides

Una talla no sirve para todo el mundo. Somos distintos. Tenemos características diferentes. La cuota de mercado es importante, pero si eres pequeño tendrás dificultades. No será fácil medirla.

Me quedo con los clientes. A los pequeños les aportan más. ¿Cuota o clientes? Cuota y clientes para los grandes. Clientes para los pequeños. Ésa es la idea. Adaptarlo todo. Adaptar lo que mides a lo que eres.

Cuando lo haces bien, compensa. Tienes una idea muy clara de lo que está pasando. Cuando mides menos, mides la esencia y mides bien, tu negocio mejora.

Salvador Figueros

Foto: pasukaru76 / flickr

Ideas de Negocio: Sistema Para Encontrar una Idea Millonaria

ideas de negocio

Ideas de Negocio. Eso es lo primero. Todos los negocios empiezan con una. Sin idea no hay negocio. Con idea puede haberlo o no haberlo. Al final, dependerá de lo buena o mala que sea la idea.

Esa es la cuestión. ¿Es buena tu idea? ¿Es lo suficientemente interesante como para despertar el interés de los demás? ¡Fantástico! Tienes un negocio. ¿No? ¡Cuidado! Puedes enterrar un montón de dinero.

Hay dos maneras de hacerlo. De saber si tus ideas de negocio son buenas. La típica. Tienes una idea. Desarrollas un plan de negocio. Haces el ejercicio financiero y chequeas los resultados. Si los resultados son buenos, tienes una idea.

La segunda es parecida, pero te ahorra mucho trabajo. La segunda valida la idea de negocio antes de hacer el plan. Luego vas sobre seguro. Hay menos sorpresas.

4 pasos para encontrar ideas de negocio millonarias

Aquí, te voy a hablar de la segunda manera de hacerlo. La que valida la idea de negocio antes de trabajar el plan.

Es un sistema sencillo, pero es tremendamente potente. Antes no era posible. Eran otros tiempos. Ahora es distinto. Existe la tecnología y está al alcance de todos. Sólo hay que usarla.

El sistema tiene 4 pasos. El primero mide la demanda. Te da una idea del interés que despierta tu idea de negocio en el mercado. A partir de ahí, sabes si tu idea es relevante o no.

El segundo comprueba la oferta. Calcula cuántos competidores tienes en el mercado. Te dice si tu nicho está o no está saturado. ¿Saturado? Más difícil. ¿Menos saturado? Las probabilidades aumentan.

El tercer paso te ayuda a medir tus posibilidades reales. Compara la oferta y la demanda. Es un reflejo del atractivo de las ideas de negocio que estás barajando.

Finalmente, el último paso es una validación externa. Algo que no tiene nada que ver con el proceso que estás realizando. Coges tus resultados. Son los que son. Compruebas que otras fuentes están en sintonía. Dicen algo parecido.

Ideas de negocio: ¿Cuánta demanda hay?

Para explicar el sistema, vamos a utilizar un ejemplo. Vamos a imaginar que estás considerando tres ideas de negocio distintas. El objetivo es decidir cuál de ellas tiene más sentido. Cuál de ellas tiene más probabilidades de éxito.

Quieres lanzar una empresa de seminarios. Todavía no sabes qué tema vas a tratar. Barajas tres posibilidades: cómo hablar en público, cómo marcar abdominales y cómo ganar dinero en facebook.

A priori, todas las alternativas tienen buena pinta. Todas podrían dar dinero. Quieres saber qué idea puede darte el mejor resultado.

Para calcular la demanda, para conocer el interés que despiertan estas ideas, sólo tienes que entrar en Google AdWords. Es una herramienta gratuita que te permite calcular el número de búsquedas mensuales que se hacen de esas palabras. Cuántas más búsquedas se realizan, más interés despierta tu idea. Así de fácil.

Entras en AdWords. Haces click en la pestaña de Herramientas y Análisis. Después, haces click en Herramientas para Palabras Clave. Ya está. Ya estás dentro.

Ahora, en el recuadro donde pone palabra o frase, escribes las ideas que quieres chequear (cómo hablar en público, cómo marcar abdominales o cómo ganar dinero en facebook). Escribe una y haz click en Buscar. Puedes ver el resultado de las búsquedas en la columna de Búsquedas Globales. Repite el proceso con la segunda y con la tercera.

¡Ah! Es importante que no utilices acentos. Por alguna razón extraña la gente no escribe acentos cuando busca algo en Internet.

Si haces todo esto, los resultados de las búsquedas globales mensuales que vas a obtener serán muy parecidos a los que te dejo a continuación:

.- como hablar en publico: 49.500

.- como marcar abdominales: 49.500

.- como ganar dinero en facebook: 12.100

¡Advertencia!: Ideas de negocio por debajo de 5.000 búsquedas se suelen rechazar. Al menos, eso dicen los expertos. Supongo que todo depende del sector, pero se asume que 5.000 es el límite para considerar que una idea tiene alguna posibilidad en el mundo online o en el offline.

Ya tienes el primer resultado. Sin tener nada más en cuenta, puedes decir que el interés por aprender a hablar en público y marcar abdominales es superior al interés que hay por saber cómo ganar dinero en facebook. Ésta es una buena referencia de la demanda que puede tener cada seminario.

Ideas de negocio: ¿Es dura la competencia?

Es el turno de la oferta. Ahora toca saber cómo de intensa es la competencia a la que te puedes enfrentar. Para saberlo, seguimos utilizando herramientas gratuitas. Es más, seguimos en el entorno de Google.

¿Qué tienes que hacer? Fácil. Abres Google y tecleas las distintas ideas de negocio. Una cada vez. Tienes que hacerlo entrecomillando la frase. Es la manera de decirle al buscador que busque exactamente las páginas que contienen esa frase tal y como tú la estás escribiendo.

Tiene sentido. Es muy probable que todos los que buscan al mismo público que buscas tú lo hagan de la misma manera. Utilizando la misma frase que aparecerá una y otra vez en sus páginas Web.

Ahora, debes usar acentos. Sí, no los usamos cuando buscamos, pero se utilizan en la mayoría de las ocasiones cuando aparecen en una página Web.

Si miras justo debajo del cuadro donde has escrito tu idea de negocio, verás que aparece un número: aproximadamente XXXXXXX resultados. Ése es el número que tienes que mirar. Los resultados que obtendrás serán parecidos a éstos:

.- cómo hablar en público: 348.000

.- cómo marcar abdominales: 68.500

.- cómo ganar dinero en facebook: 62.700

¡Advertencia!: Ideas de negocio con resultados por encima de 500.000 se suelen rechazar. No es una ciencia exacta, pero se entiende que 500.000 sites peleando por la misma palabra es demasiado para Internet y para el mundo offline.

Estos números los puedes utilizar como una buena referencia de la oferta que te puedes encontrar. ¿Es el número exacto de los competidores con los que te tendrás que ver las caras? No. Evidentemente, no. Pero te da una idea clara de los negocios donde vas a encontrar más competencia.

Ideas de negocio: ¿Cuáles son las posibilidades de cada idea?

El siguiente paso es ver la relación que existe entre la oferta y la demanda de cada idea de negocio. Ver la relación para cada una de las ideas y comparar los resultados entre las distintas ideas.

El cálculo es sencillo. Divides la oferta por la demanda y obtienes el número de veces que la oferta supera a la demanda. Los resultados son éstos:

.- cómo hablar en público: 7 = (348.000/49.500)

.- cómo marcar abdominales: 1,4 = (68.500/49.500)

.- cómo ganar dinero en facebook: 5,2 = (62.700/12.100)

Como siempre, es difícil saber qué número es el correcto. Es lógico pensar que dependa del sector. En cualquier caso, se suele trabajar con una referencia de 25. Por encima de 25 se entiende que hay demasiada competencia para el nivel de demanda. Es difícil que puedas hacer negocio.

En nuestro caso, lo que tienes que ver es cuál de todas las ideas de negocio tiene el número más pequeño. Cuanto más pequeño, más atractivo resultará el negocio.

“Cómo marcar abdominales” tiene el número más pequeño (a bastante distancia del resto). Además, tenía un nivel de demanda alto (superior a 5.000 búsquedas globales mensuales) y una competencia que no supera los 500.000 sites.

Si seguimos todos estos criterios, podemos decir que “Cómo marcar abdominales” sería la idea ganadora porque supera con suficiencia al resto. En cualquier caso, las otras ideas también dan buenos resultados y es probable que sean buenos negocios. Hay que vigilarlas.

Ideas de negocio: ¿Es suficiente todo esto?

No, no es suficiente. Merece la pena dar un paso más. Un paso que valide todo lo que estamos haciendo y nos de tranquilidad.

Ahora, la idea es otra. La idea es abandonar el mundo online y buscar una referencia en el mundo real.

Se puede hacer de muchas maneras. Si tienes una referencia buena utilízala. Yo suelo trabajar con libros. Puedes utilizar cualquier librería online que sea suficientemente grande. Desde que Amazon está en España, utilizo Amazon España y Amazon USA para tener más información.

¿Cómo? Sólo tienes que entrar en la librería online. Seleccionar libros y teclear la idea que quieres validar. Cuántos más libros, más interés. El mecanismo siempre es igual. Se publican más libros de algo porque hay interés. Si no lo hubiese, no se publicarían. No es muy sofisticado, pero funciona. En este caso, los resultados son:

.- hablar en público: 127 (España) / 38.477 (USA)

.- abdominales: 166 (España) / 8.498 (USA)

.- facebook: 146 (España) / 5.043 (USA)

Salvando las distancias obvias entre los mercados, vemos que todas las ideas tienen tirón. Todas tienen una presencia relevante en el mundo offline. Además, en nuestro mercado, los abdominales siguen estando por delante del resto de las ideas de negocio. La idea está validada. Nos quedamos con los “abdominales”.

Ya está. Éste es el sistema. No hay mucho más. Es un sistema sencillo que utiliza una tecnología sencilla que está al alcance de todos.

Cuatro pasos. Eso es todo lo que necesitas para dar con las ideas de negocio que pueden cambiar tu vida. Hazlo.

Salvador Figueros

Foto: quisur / flickr