¿Cuándo Hay Que Delegar?

Coges un manual de management. ¿Delegar? Claro que sí. Céntrate en lo importante. Explota lo que sabes hacer. ¿Lo demás? Lo demás lo delegas. Lo demás lo sacas fuera.

Lo primero es lo primero. Lo demás no es crítico. No es corazón.

La lógica funciona. Suena bien. Si sabes hacer algo, hazlo. Si no sabes hacerlo, busca a alguien que lo pueda hacer por ti.

Tiene más o menos sentido. Pero yo tengo otra opinión. Las cosas no son de un color u otro. Pueden tener muchos colores. Somos distintos. Nos encontramos en momentos diferentes. Nuestras necesidades también pueden serlo.

Si eres pequeño, puedes delegar. Todo depende del momento. Hay momentos buenos y malos. Momentos  en los que puedes delegar y momentos en los que no.

Yo me quedo con los primeros momentos. Cuando estás empezando. Cuando empiezas, todo es nuevo. Todo es sorprendente.

Puedes delegar. Si tienes recursos hazlo. Es posible que te pierdas algo.

Creo que está bien empezar. Intentarlo. Saber cómo son las cosas. Si no te enfrentas a lo que gestionas, tendrás problemas. ¿Hay que dominarlo? No. Hay que saber qué haces.

Peléate. Experimenta. Prueba. Conoce. Después puedes delegar.

Al final, todo es una elección. Todas son buenas. La mía es conocer. Luego delegar.

Salvador Figueros

Foto: Ben Sutherland / flickr

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Tetas De Plástico Para Las Niñas

Los negocios son conexiones. Tienes una idea. Es buena. Se junta con otra. Es excepcional.

Se produce como una especie de química. Simplemente pasa. Dos ideas sencillas y un resultado extraordinario.

Mattel es la compañía de juguetes líder a nivel mundial. Todo el mundo lo sabe. Su producto estrella es la muñeca Barbie.

Desde que lanzaron la Barbie han ocurrido muchas cosas… Han vendido millones de muñecas en todo el mundo. Han revolucionado el mundo de los juguetes. Han…

La historia de Mattel es una historia interesante. Es una historia de conexiones.

Muñecas de papel

Ruth Handler fue una de las fundadoras de Mattel. Por aquel entonces, tenía una hija pequeña que jugaba con muñecas de papel. Cogía sus muñecas y montaba sus propias historias.

Handler se dio cuenta de que su hija asignaba roles adultos a sus muñecas. La niña imitaba situaciones de adultos con adultos.

Era un tema curioso. Los niños se identificaban con los mayores, pero las muñecas de la época eran niñas. Muñecas niñas para niñas.

La conexión

Durante un viaje a Europa, Ruth descubrió la muñeca Lilli. Una muñeca de plástico inspirada en una tira de comics del periódico alemán Bild-Zeitung.

Lilli no era una muñeca para niños. Su personaje de comic era una mujer trabajadora, ambiciosa y provocativa. La muñeca tenía connotaciones sexuales y se vendía para adultos como objeto de broma.

La conexión se produjo enseguida. Handler vio la muñeca y supo que eso era lo que estaba buscando. Una muñeca diferente y adulta con la que las niñas pudiesen reproducir las historias de los mayores.

Tetas de plástico para las niñas

La idea era valiente. Era un cambio radical. Olvidarse de muñecas con cuerpo de niñas y lanzar un modelo distinto. Muñecas con curvas adultas y pechos de plástico para las niñas.

Mattel tenía dudas sobre la nueva idea. Estaban trabajando en una muñeca que hablaba y les parecía demasiado arriesgado invertir en algo tan diferente.

Barbie se lanzó en 1959. Fue un éxito absoluto. Millones de muñecas. Colecciones. Una media de 5-6 muñecas por niña… Barbie es parte de la historia del siglo XX.

Los negocios son conexiones. Enlazar ideas que multiplican su valor. Algunas conexiones dan resultados tan increíbles como la muñeca Barbie. Otras no son tan sorprendentes, pero también pueden dar mucho dinero.

Salvador Figueros

Foto: mauren veras / flickr

Cómo Fabricar Una Gran Idea

El vídeo que tienes a continuación es simplemente genial (vía copyloto). Es sencillo. No tiene una gran elaboración. Pero es una muestra fantástica de lo que es una gran idea.

Las grandes ideas son así. Son directas y causan un gran impacto. Te hacen pensar en ellas. No te las puedes sacar de la cabeza.

Las malas noticias son que no hay demasiadas. Las buenas, que todos podemos fabricar una gran idea. Sólo hay que saber cómo hacerlo.

Ponlo en otro sitio

El origen de una gran idea puede ser muy diferente. Pero hay uno que nunca falla. Poner las cosas en otro sitio.

¿Qué es esto? Saca un elemento del contexto al que pertenece y ponlo en otro distinto. En otro contexto que no sea natural.

Saca un grupo de música del escenario de un concierto, de una sala de ensayos, de… y ponlo en una carretera sobre ruedas.

Saca una bola roja de un conjunto de bolas rojas y ponla entre un conjunto de bolas blancas.

Saca…

¿Qué consigues? Sorpresa. Notoriedad. Recuerdo. Quizá, es el elemento más importante de cualquier idea.

Atrévete a hacerlo

Un crítico comentó en cierta ocasión que el valor de “Cien Años de Soledad” no era el contenido. Lo realmente valioso de esta novela era que Gabriel García Márquez se había atrevido a escribirla.

No es fácil. Hay que atreverse. Las grandes ideas pueden ser rompedoras, distintas, valientes. Ahora hay que ponerlas en marcha. Arrancarlas.

Muchos tienen ideas interesantes, pero sólo son grandes las que se ponen en funcionamiento.

Encuentra tu plataforma

La idea del vídeo es gran idea porque es diferente, se han atrevido a hacerlo y han sabido divulgarla.

Tienes que hacerla llegar a tu público. Cada uno tiene su público. Tienen costumbres distintas, hacen cosas diferentes, no les gusta lo mismo, consumen otros medios,…

Descubre a tu público. Entiende cómo se comporta y contacta con él. ¿YouTube? Puede ser o no. La plataforma ideal tiene poco que ver con las redes sociales. Tiene que ver con las características de tu público.

Envíales un email, organiza un evento, comunícalo en twitter, compra una página en la prensa, haz una cuña de radio,… No lo sé. Tu público lo sabe. Estúdialo y conecta con ellos.

Un grupo de música tocando en una autopista a toda velocidad es una gran idea. Casi 4 millones de reproducciones en YouTube. No está mal.

Piensa en tu negocio. ¿Dónde puede estar la nueva gran idea? ¿Qué puedes tocar, cambiar, ajustar? ¿Qué puede sorprender a tus clientes? ¿Qué…?

Atrévete a hacerlo. Hasta que no lo haces no pasa nada. ¿Después? Comunícalo. Encuentra tu plataforma. Conecta.

Puedes tener grandes ideas. Todos podemos. Seguramente, no es fácil. Pero ayuda bastante saber cómo hacerlo.

Salvador Figueros

¿Cuál Es Tu Tono?

Quizá, no lo sabes, pero todos tenemos un tono. Consciente o inconscientemente nos expresamos, hablamos, contactamos de una manera determinada. Más alto. Más bajo. Más suave. Más enérgico. Más divertido. Más serio…

Tú también tienes tu tono. Es más, lo más probable es que tu negocio tenga tu mismo tono. Es importante conocerlo.

Tu tono no es bueno ni malo. Es una muestra de cómo eres. De la imagen que proyectas.

Tu negocio funciona igual. Transmite tu tono y capta a los más propensos. A los que conectan con el tono de tu compañía.

Aquí tienes tres ejemplos de personas con tonos distintos. Todos son consultores. Todos tienen mucho éxito y todos tienen un tono radicalmente diferente.

Los vídeos están en inglés. Da lo mismo. Sólo tienes que ver los primeros 15 segundos de cada uno para entender de qué te hablo.

Mike Michalowicz

Mike Michalowicz es un emprendedor estadounidense que ha decidido contar a sus clientes cómo hace las cosas.

Después de haber lanzado, vendido y haber hecho un montón de dinero con un par de compañías, ayuda a emprendedores a hacer crecer sus negocios.

Su compañía se llama “The Toilet Paper Entrepreneur” (El emprendedor de papel higiénico). A partir de ahí, te puedes imaginar cuál es su tono.

Tom Peters

Peters es todo un clásico. Uno de los grandes autores de literatura de negocios. Saltó a la fama gracias a su fantástico libro “En Busca De La Excelencia”.

Su formación es tradicional. Estudió business en Standford. Obtuvo el master y el doctorado. Trabajó en Mckinsey & Company (una de las grandes consultoras de Business). Después, decidió iniciar su carrera como consultor independiente.

Tom Peters es, en la actualidad, una de las figuras de mayor prestigio internacional.

Marie Forleo

Marie Forleo es escritora, speaker, emprendedora online,… Durante los últimos años ha ayudado a miles de mujeres a desarrollar sus compañías.

Su experiencia es multidisciplinar: bailarina, coreógrafa, atleta,… Tiene un carácter desenfadado que está siempre presente. Su comunicación es desenfadada y su compañía también.

Mike Michalowicz, Tom Peters y Marie Forleo son completamente distintos. Tienen tonos distintos. Sus compañías también son distintas. Pero tienen algo en común. Todos son auténticos. Todos son coherentes con su tono y todos tienen éxito.

Quince segundos es todo lo que necesitas. En quince segundos puedes saber cuál es el tono de una persona y cuál es el tono de su compañía.

Encuentra tu tono. Contrólalo. Sé autentico y transmite tu mensaje. Puedes ser distinto. Está bien. Es una buena fórmula para tener éxito.

Salvador Figueros

¿Por Qué Los Guapos Venden Más?

Tienes unos pocos segundos para causar tu primera impresión. Si me pareces interesante, querré saber más de ti. Si no es así, es difícil que tengas una segunda oportunidad.

Así funcionan las relaciones personales. Existe un contacto. Una impresión. Evalúas la impresión y emites un juicio. Sí o No. Se acabó.

El proceso es el mismo. Se repite siempre y es difícil modificarlo. Todo lo que puedes hacer es intentar aprovecharlo.

¿Cuál es la clave?

La clave es la impresión que transmites. Esos pocos segundos en los que la otra persona se hace una idea de ti. Ahí tienes el control.

Sobre la impresión puedes influir. Tu aspecto, tu forma de hablar, tus gestos, la forma en la que vistes,… todo influye en la imagen que transmites. En cómo te perciben.

Si manejas estos elementos, puedes causar la impresión que buscas. Puedes ganarte la confianza para seguir adelante con la relación.

Tu negocio no es diferente

El tema es intuitivo cuando hablas de relaciones personales. Si quieres causar una buena impresión, te arreglas, comportas, hablas,… correctamente. No puede ser de otra manera. Así aumentas tus probabilidades. Todos lo sabemos.

Es curioso, no ocurre lo mismo con tu compañía. Aquí las cosas son diferentes. La identidad corporativa está bien, pero hay cosas más importantes. No tienes recursos para todo. Mejor invertir en tu producto, en tu campaña de comunicación, en… Da lo mismo. La idea es generar negocio. Los nombres, los logotipos, las imágenes… están bien. Son bonitos, pero…

¿Por qué? ¿Por qué piensas que tu negocio sigue unas reglas diferentes? ¿Por qué piensas que la imagen no importa?

El proceso se repite

No tiene que ver con la naturaleza de tu negocio. Pasa con todos. Lo primero que verá tu cliente será tu imagen. Un nombre, un símbolo, una pequeña charla, un…

El mecanismo se repite. Contacto, impresión, evaluación, juicio. ¿Es importante? Seguro. Es el momento en el que tu posible cliente decide si quiere seguir adelante o no. Si puede convertirse en cliente tuyo o no.

Es natural. Pasa con las personas y también pasa con los negocios. Si no te gusta la imagen de una compañía, no le dedicas más tiempo. Hay otras que te pueden ofrecer más confianza.

Éste es el momento de invertir en tu imagen. Es el momento de ponerte tus mejores galas y causar la mejor impresión posible.

¿Por qué los guapos venden más?

Porque transmiten una buena impresión. Pasan el corte y aumentan sus probabilidades. Simplemente, siguen en el juego cuando otros se han caído por el camino.

Las compañías “guapas” funcionan así. Saben que su imagen es importante. Invierten en ella. Intentan controlarla y se ganan el derecho a seguir en el juego.

¿El producto, el servicio, el…? Claro, todo es importante. Todo es crítico. Pero primero el primer paso y luego los demás.

Tu negocio se tiene que ganar el derecho a la relación con tu cliente. Si no lo consigues, tus productos increíbles o tu servicio excepcional no van a poder hacer mucho por ti.

Ser pequeño no es una excusa. Tus clientes no hacen negocios con compañías grandes o pequeñas. Hacen negocios con compañías profesionales y eliminan las que no lo son.

Invierte en tu imagen. Construye una identidad profesional. Convierte el primer contacto en una experiencia memorable. Haz que el tamaño no sea un problema. Pasa el corte y vende más.

Salvador Figueros

Foto: twm1340 / flickr

Perder Dinero No Es Tan Malo

A nadie le gusta perder dinero. Cuando ocurre, estás haciendo las cosas mal. Por lo general, la gente piensa así.

Antes de saber si algo está bien o mal, es interesante conocer el porqué. Si pierdes dinero y tienes un porqué potente, puedes explicar muchas cosas. Si no es así, seguramente estás haciendo las cosas mal.

Tu nueva campaña

Lanzas tu nueva campaña de captación. Realizas un esfuerzo económico. Consigues un número de clientes X. ¿Son suficientes? No lo sé. Tienes que ver los ingresos. ¿Cuánto has facturado? ¿Suficiente? ¿Cuánto es suficiente?

Hay números que son más fáciles que otros. Si lanzas tu nueva campaña e ingresas por encima de tus gastos, las cosas van bien. Cuanto más grande es la diferencia, mejor van las cosas. No es complicado. Ésta es la parte fácil.

¿Qué pasa cuando tu nueva campaña tiene números rojos? ¿…cuando los ingresos de la campaña son menores que los gastos? ¿…cuando pierdes dinero? Ésta parte no es tan obvia.

¿Qué hay detrás?

Perder dinero es una señal de alarma. Puede ser una señal de alarma mala o no. Depende. Depende de lo que haya detrás.

Hay dos maneras de entender las cosas. La primera consiste en realizar una gran oferta y hacer un gran negocio. Cuando lo haces y el negocio no es tan grande, perder dinero es una señal de alarma peligrosa.

Puedes hacerlo de otra forma. Puedes hacer una gran oferta. Captar un número de clientes nuevos. Tener claro qué nuevos productos o servicios le vas a ofrecer y cuándo se los vas a ofrecer. Conocer el porcentaje de clientes nuevos que irán comprando tus nuevos productos. Saber cuánto terminará aportando cada nuevo cliente.

Cuando sabes qué hay detrás de lo que haces, perder dinero puede ser una señal de alarma buena.

Puedes aprovecharlo

El enfoque es diferente. Inviertes y compras un cliente. Tienes números rojos. Si el cliente termina dándote a lo largo de su vida más de lo que te costó, es una buena inversión.

¿Cuál es la ventaja? Que la mayoría de tus competidores no lo hacen. Que tú puedes invertir en comprar clientes porque sabes qué puedes esperar de ellos y tu competencia no. Que tú puedes ser más agresivo en la captación de tus clientes.

Perder dinero no es tan malo. Suena raro y es poco intuitivo, pero es así. Si sabes lo que hay detrás de tus clientes, perder dinero al principio te puede hacer ganar mucho después. Es una cuestión de mentalidad y de tener un “porqué” potente para todo lo que haces.

Salvador Figueros

Foto: ralph and jenny / flickr

Una Buena Idea Es Suficiente

La idea no es sólo tener muchas ideas. La idea es quedarte con una buena y desarrollarla correctamente.

Blake Mycoskie es un emprendedor americano. Después de un viaje a argentina, decidió montar “Toms Shoes”. Una compañía para vender zapatos.

La inspiración le vino cuando vio las típicas alpargatas que llevaban los granjeros argentinos. Un calzado básico que han utilizado las clases más pobres durante décadas.

El inicio no es nuevo

Vender zapatos no es especialmente original. Puede estar bien. Si das con un buen diseño y gestionas correctamente tu negocio, puedes tener una oportunidad. Pero no es nada nuevo.

Si la idea es esa, su recorrido es limitado. Es como otras muchas ideas. Es normal y tendrá resultados normales.

El poder de las conexiones

En su viaje a Argentina, Blake observó que muchos niños iban descalzos. Un problema grave para la salud de los chavales.

¿La conexión? Sencilla, zapatos para gente descalza. Simple y potente. No necesitas nada más.

¿Cómo desarrollarla? ¿Cómo hacerla rentable? La conexión es evidente. Ahora hay que darle forma.

La solución es tan sencilla como la conexión. Por cada par de zapatos vendidos, Toms Shoes entrega un par de zapatos a un niño descalzo. Toms es una compañía “One for One” (Uno por Uno).

Ésta es una buena idea

Las grandes ideas funcionan así. Muchas veces no hay que inventar nada. Es más simple. Basta con añadir algo a la idea tradicional. Algo que transforma su naturaleza y que le coloca a un nivel superior.

Toms Shoes lo ha hecho y ya ha entregado más de un millón de zapatos a niños descalzos. Puedes hacer tus cálculos.

Además, sigue desarrollando la idea. Más zapatos, más filantropía y más ingresos. Es una buena combinación.

Blake Mycoskie ha impulsado el concepto de “One for One”. Lo ha conseguido. Ha transformado una idea normal en una idea excepcional añadiéndole algo.

Tú también puedes hacerlo. No tienes que hacer lo que hace Toms. Cada uno tiene su personalidad. Pero tienes que encontrar una buena idea y desarrollarla. Una buena idea puede ser suficiente.

Salvador Figueros

foto: Vivianna_love / flickr