Las Herramientas Están Bien, Pero…

Sólo tienes que pasear por una zona turística de tu ciudad. Encontrarás un montón de turistas con su plano en la mano callejeando por aquí y por allá. El plano les da seguridad. Saben dónde están.

Imagina la siguiente situación. Estás en una de las calles de una gran ciudad. Una de esas calles donde todas las casas son iguales. Eres turista y llevas tu plano. Te sientes seguro.

Aunque no lo sabes, tu ubicación mental es algo distinta a tu ubicación real en el plano. Es fácil desorientarse, todas las casas parecen la misma. Has contado mal los cruces. Te has saltado algún punto de referencia. Da lo mismo… No estás donde crees que estás.

Buscas tu nueva visita en el plano. No la encuentras y pides ayuda. Alguien te marca tu destino final en el plano. Solucionado.

Desde dónde crees que estás, trazas un itinerario. Tantas derechas y tantas izquierdas. Empiezas a contar. Finalmente, llegas. ¡Bingoooooo! Tu destino final tiene poco que ver con el que habías imaginado.

Las creencias te pueden engañar

¿Qué ha pasado? Te has confundido. El plano es correcto. Las indicaciones son correctas y tu ejecución es correcta. El resultado no.

Pensabas que estabas en un sitio cuando realmente estabas en otro. A partir de ahí, todo lo que hagas no puede funcionar. Las creencias te pueden engañar. Las creencias hacen que no te cuestiones nada.

Hay que tener cuidado con tus creencias. Hacen que veas el mundo cómo crees que es en lugar de verlo como realmente es. Cuando la diferencia es grande, puedes terminar en cualquier sitio, independientemente del plano que tengas.

Las herramientas no lo hacen todo

Es así. Ayudan. Facilitan la vida. Hacen que todo vaya más rápido. En muchas ocasiones, disminuyen el número de errores. Pero no los eliminan.

Tienes que evitar caer en la trampa de las herramientas. No llenes tu negocio de herramientas inútiles. Menos es más. No les cedas el control. Las herramientas pueden  ser fantásticas para ayudarte a interpretar la realidad. Ellas no la interpretan. La interpretas tú. Utilízalas con cuidado.

El error y el acierto se parecen

En ocasiones, hay menos diferencia de lo que podemos pensar entre un error y un acierto. Tienen una apariencia similar. Se presentan de forma parecida. Pero no son lo mismo.

Presta atención a los detalles. Mantén la intensidad. No cuentes calles que no te llevan a ningún sitio. Lee sus nombres e identifica el error.

Necesitas un plano. Te puede ayudar. Pero tú eres el elemento más importante. ¿La mejor prueba? El mismo plano te puede llevar a sitios diferentes.

Salvador Figueros

 Foto: sishartank / flickr

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2 comentarios en “Las Herramientas Están Bien, Pero…

  1. Tan cierto es lo que acabas de decir que fui para Barcelona por primera vez en mi vida la semana pasada y llegué adonde tenía que llegar con la ayuda de un plano y el chofer del autobús.

    Sin embargo, quedé con una amiga para tomar un café y saliendo del edificio donde estaba, deshaciendo mi camino hasta la parada del autobús, perdí mi punto de referencia y… me perdí. Bueno, no completamente perdido, pero si “temporalmente desubicado” y tuve que pararme en una esquina a esperar que me fueran a buscar.

    Podemos tener el plano, pero si no en algún momento creemos no estar en el sitio que debíamos estar y nos invade la seguridad, pues el plano como que no nos va a servir para mucho.

    Como bien dices, herramientas hay muchas y la sobrecarga de herramientas puede incluso hacer lo opuesto de lo que se supone que hacen, y en vez de hacerte la vida más sencilla, complicarla un poco 😀

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