¡Prepárate Menos para Conseguir Más!

Muchos consideran que la preparación es la clave del éxito. Yo estoy de acuerdo. Cuando te adelantas y preparas las cosas suelen salir bien. Si no lo haces, puedes terminar en cualquier sitio.

El problema no es la preparación. El problema es cómo te preparas. No creo que todas las preparaciones sean correctas. Algunas funcionan, otras no.

El ser excesivo no funciona. Tampoco en la preparación. Cuando quieres ser ortodoxo, dedicas mucho esfuerzo a planificar, a pensar en escenarios posibles. Está bien. La idea es buena. No funciona.

Por lo general, las planificaciones excesivas se desconectan de la realidad. Son buenos ejercicios, pero no se pueden desarrollar. Muchas terminan en la estantería. Se produce un efecto raro. Mucha preparación-planificación no utilizada es igual a no preparación. Consigues lo contrario.

No te prepares en exceso, no te lances a lo loco. Prepárate lo justo. ¿Qué es lo justo? Lo que te parezca sensato. Cuando termina el sentido común y empieza la literatura, termina tu plan. Yo suelo seguir estos cinco pasos. Me dan resultado.

1.- Escribe menos. La teoría está bien. Es un marco de referencia. Cuando la aplicas sin interpretarla, pierde su sentido. Planes de negocio interminables, planes de vida infinitos no te van a ayudar. Utiliza tu espíritu crítico. Adapta. Escribe sólo lo imprescindible. Lo que necesitas. Una única página es un espacio mágico. Intenta respetarlo.

2.- Consulta menos. Nuestra visión es nuestra visión. Por eso consultamos con los demás. Nos aportan otra forma de ver las cosas. Nos hacen ver lo que no vemos. Consulta. Consulta menos. Dos o tres visiones frescas son fantásticas. Por encima de tres es confusión. Por encima de tres, no buscas ideas. Buscas confianza.

3.- Ejecuta más. Preparamos más y ejecutamos menos. Te propongo que cambies el patrón. Prepara menos y ejecuta más. La ejecución es la clave para que las cosas salgan bien. Pon foco en la ejecución. Ejecuta correctamente y todo lo demás irá llegando.

4.- Sigue más. No vale sólo con ejecutar. También tienes que realizar un seguimiento de lo que haces. Establece controles sencillos. Define qué medidas utilizar para saber si las cosas funcionan correctamente. Síguelas con detenimiento e identifica las desviaciones.

5.- Revisa más. Tú no eres perfecto. Tu plan no es perfecto. Nuestro mundo no es perfecto. Todo necesita ajustes. Tu ejecución también. Revisa las desviaciones. ¿Qué, cuándo, cómo,… falló? Ajusta. Ajusta todo lo que sea necesario y todo volverá a la normalidad.

“Más” de todo no siempre es una buena receta. Puedes conseguir mejores resultados conociendo las cantidades correctas. En muchas ocasiones, “prepararse menos te permite conseguir más”.

Salvador Figueros

Foto: Harro Heijboer / Flickr

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s