¿Dónde Están las Oportunidades?

Vivimos en un mundo apasionante. Un mundo que está en constante cambio. Lo que ha funcionado hasta este momento se cuestiona o, simplemente, se ignora. Las tendencias calientes se enfrían de forma rápida y dejan paso a nuevas ideas y maneras de actuar. Basta con fijarnos en lo que nos rodea para darnos cuenta de que todo está en constante transformación:

  • El concepto de Familia ha evolucionado. Ahora, marido y mujer trabajan todo el día fuera de casa y los niños pasan menos tiempo con sus padres. Además, aparecen nuevas fórmulas familiares que poco tienen que ver con las tradicionales.
  • La preocupación por la belleza alcanza niveles desconocidos. Todos prestamos especial atención a nuestra condición física y estética. Productos de belleza y gimnasios están viviendo una explosión sin precedentes.
  • El tiempo de Ocio forma parte fundamental de nuestras vidas. Actualmente, la búsqueda de más tiempo libre se ha convertido en uno de los grandes objetivos. Los jóvenes están dispuestos a ganar menos si con ello pueden asegurarse más tiempo libre para ellos.
  • La pirámide de edad se ha invertido. Lejos quedan los tiempos de las familias numerosas. Cada vez más, las parejas tienen menos hijos y la juventud se va convirtiendo en un bien escaso. Por otra parte, este efecto sobre la pirámide de edad y el alargamiento de la vida de nuestros mayores hace que la tercera edad se presente como un mercado con grandes posibilidades.
  • La preocupación medioambiental está presente en todos los sitios. Lo que empezó como una moda se ha convertido en una preocupación real. No hay empresa que se precie que no haya redactado su política medioambiental o que colabore de una u otra forma en la salvación del planeta.
  • Internet ha revolucionado el acceso a la información. Vivimos en la sociedad de la información. Todo lo que necesitas saber se encuentra a un solo click de distancia. Cualquiera con un ordenador y una conexión a Internet tiene a su disposición la práctica totalidad del conocimiento universal. Además, es gratis.
  • El consumidor tiene el poder. Más información en manos del consumidor sitúa a éste en una posición de privilegio desconocida hasta este momento. La información es poder. Ahora, el consumidor puede estudiar con tranquilidad las características de un producto o servicio, buscar alternativas similares, comparar precios, decidir qué opción le interesa más y comprarla directamente a través de cualquier tienda online de su confianza.
  • El panorama de los medios se ha transformado profundamente. Cada vez contamos con más revistas, más periódicos, más emisoras de radio e, incluso, más televisiones. La revolución de los medios hace posible que encontremos el soporte adecuado para cada audiencia y para cada anunciante.
  • Los negocios se están globalizando. Vender fuera de tus fronteras ya no es privilegio exclusivo de las grandes corporaciones. Cualquier emprendedor con un mínimo conocimiento puede acceder al mercado mundial colocando su tienda en Internet.
  • La seguridad en el trabajo ha desaparecido. Años atrás, cuando uno empezaba a trabajar, tenía la sensación de que permanecería en ese trabajo durante mucho tiempo. Ahora, con los vaivenes de la economía, los despidos masivos y las nuevas y mejores oportunidades que pueden surgir con las distintas coyunturas, los trabajos se asumen con un componente de provisionalidad o transitoriedad que antes no tenían.
  • Etc.

Independientemente de lo que se pudiera alargar esta lista, lo que queda claro es que no dejamos de movernos en ningún momento. Por si fuera poco, a todo lo anterior debemos sumar el efecto de las nuevas tecnologías que hacen que todo vaya mucho más deprisa.

Bueno, todos estos movimientos están muy bien, pero, a la hora de la verdad, ¿cómo nos afectan? Mucho más de lo que pensamos. Puedes entender el cambio como un momento de incertidumbre e inseguridad o como una situación que puede traerte nuevas oportunidades.

Yo, por mi parte, lo tengo claro: el cambio es el mayor generador de oportunidades que existe. Cuando se produce un cambio se está produciendo una alteración del “estatus quo” de lo que cambia. Esto significa, ni más ni menos, que lo antiguo conocido se convierte en lo nuevo por conocer y en estas novedades puedes encontrar las mayores oportunidades.

Si, lo que quiero decir es que estamos, quizá, en el momento de la historia en el que surgen más y mejores oportunidades. A partir de ahí, tendrás que estar preparado si quieres aprovechar alguna de ellas. La mejor forma de sacar partido a esta nueva situación pasa por:

1.- Mejorar el conocimiento. Antes, te decía que nos encontramos en lo que los expertos llaman la Sociedad de la Información. Las barreras al conocimiento han desaparecido y todos podemos prepararnos tanto como estimemos oportuno. La falta de conocimiento no puede ser un factor que limite nuestra capacidad para poder competir con los demás.

2.- Manejar la tecnología. En este nuevo escenario, las nuevas tecnologías juegan un papel fundamental. La democratización de las mismas y su fácil acceso permiten a pequeñas compañías utilizar herramientas que, en otro momento, eran coto privado de las grandes corporaciones.

3.- Actuar con rapidez. Como Jennings y Haughton apuntaban en su libro, no es el Pez Grande el que se come al chico, es el Rápido el que se come al Lento. El acceso a la información democratiza el conocimiento y la posibilidad de reconocer oportunidades. La tecnología reduce la diferencia entre compañías grandes y pequeñas. Por estas razones, aunque las oportunidades son más y mejores, están al alcance de más jugadores y sólo se llevarán el premio aquéllos que sean capaces de actuar con mayor rapidez.

4.- Ser flexible. Los consumidores de hoy en día tienen las suficientes alternativas como para elegir aquélla que mejor encaje con sus gustos. Si tienes la suficiente flexibilidad como para adaptarte a las pretensiones de tus clientes y responder con ofertas personalizadas, tendrás muchas probabilidades de hacerte con tu mercado.

5.- Ser ágil. En un entorno que cambia constantemente, puede resultar peligroso cargarse con una estructura de compañía demasiado pesada. Cuando las organizaciones son complejas, actúan más lentamente y les cuesta más adaptarse a los cambios. Vivimos en la época de las alianzas y el outsourcing, aprovecha esta oportunidad e incorpora únicamente lo que entiendas que es imprescindible y deja que sean otros los que te suministren el resto. De esta forma, sólo tendrás que cambiar de proveedor para adaptarte a las nuevas circunstancias cuando tu mercado de un giro. En caso contrario, corres el riesgo de tener que cambiar de negocio.

¿Entonces, dónde están las oportunidades? Si has tomado buena nota y has interiorizado los cinco puntos que acabo de presentarte, encontrarás las oportunidades allí donde quieras verlas, pero sólo podrás aprovecharlas si te has preparado adecuadamente para ese momento. Es tu responsabilidad hacerlo. ¡Ánimo!

Foto: Orin Zebest / Flickr

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